voces desiertas

Publicado el 19 de Abril, 2009, 16:11


Debido a problemas que se han generado en este sitio a partir de cambios que realizó zoomblog, este blog se muda a http://lasvocesdesiertas.blogspot.com/
Igualmente, desde allí tienen una conexión que les permitirá acceder a éste que quedará como parte de mi pequeña historia blogiana. 
Espero que les guste el nuevo espacio que diseñé.
Los espero.


Por piaramburu, en: General

Publicado el 8 de Abril, 2009, 18:22











Vitraux

"Resplandece el azul en su contorno oscuro:
el ramaje invernal del fresno abraza
los últimos cristales."

* * *

Cool light

"Un farol redondo de luz fría
se ilumina a sí mismo;
no alumbra nada fuera de su esfera.

Ha quedado vacía
la noche alrededor."

* *  *

Diciembre 31, 2001

"Y la vida era esto:

salir a la vereda el treinta y uno
a las doce, ver cómo un vecino
enciende una bengala.

El brazo en alto, inmerso en la luz ígnea.
Un silencio rosado y expectante,
un fuego inmóvil el mundo.

¿Celebra? ¿Pide ayuda? Nada pasa.
Nada llega. Todo al fnal se apaga.
Pero aquel brazo en alto, aquella duda.

Aquella intensidad."


Beatriz Vignoli, Bengala, bajo la luna, Bs. As., 2009.

Publicado el 31 de Marzo, 2009, 15:31


   "Cuando Eva mencionó las tres cartas, desconocidas para mí, con un tono apasionado y acusador, me acordé de la cajita de palo de rosa. Había sido mía, me la había obsequiado Lajos para mi decimosexto cumpleaños, pero un día Vilma me pidió que se la regalara. Lo hice de mala gana. Entonces, todavía no conocía la verdadera naturaleza de Lajos, ni tampoco mis sentimientos hacia él. Vilma insistió tanto, que al final le regalé la cajita, de mala gana, pero sin oponer resistencia, probablemente aburrida de sus súplicas. Vilma tenía la costumbre de perdirme todas mis pertenencias: mis vestidos, mis libros, mis partituras, todo lo que ella consideraba importante o significativo a mis ojos. Así que me pidió también la cajita de palo de rosa. Al principio protesté pero acabé cansándome y se la entregué. Tuve que hacerlo simplemente porque ella era la más fuerte de las dos. Más adelante, cuando empecé a intuir algunos detalles sobre Lajos y sobre mí, algunos aspectos de nuestra relación, le pedí con desesperación que me la devolviera; pero Vilma me mintió, diciendo que la había extraviado. Aquella cajita con incrustaciones de palo de rosa, forrada de terciopelo rojo y que desprendía un fuerte perfume embriagador ha sido el único regalo que yo he recibido de Lajos en toda mi vida. El anillo nunca lo consideré un auténtico regalo. La cajita desapareció de mi vida. Y fue a reaparecer, al cabo de varias décadas, a través de las palabras de Eva, con un contenido muy peculiar: con las tres cartas de Lajos en las que, justo antes de su boda, me suplicaba que huyera con él, que lo salvara."

Sándor Márai, La herencia de Eszter, Salamandra, Barcelona, mayo 2008.

Publicado el 26 de Marzo, 2009, 22:37

   "(...) Todos los poemas auténticos contribuyen al trabajo de la poesía. Y el objetivo de este trabajo incesante es unir lo que la vida ha separado, o lo que la violencia ha desgarrado. Generalmente, el dolor físico sólo se puede aliviar o detener mediante la acción. Todos los demás dolores humanos, sin embargo, se deben a una forma u otra de separación. Y aquí el alivio es menos directo. La poesía no puede reparar niguna pérdida, pero desafía al espacio que separa. Y lo hace con su trabajo contínuo de reunir todo lo que ha quedado desperdigado".

John Berger, Y nuestros rostros, mi vida, breves como fotos, Hermann Blume, España, 1986.

Por piaramburu, en: Ensayos

Publicado el 24 de Marzo, 2009, 14:35

lluvia roja

cada nota, el silencio que separa
una nota de la otra, una y otra vez
la misma canción, la misma
lluvia rojiza salpicándome
por la espalda, una herida más
en el cuerpo, la marca incandescente sobre
el cuero desnudo de un ternero abandonado

esta vez, cuánto hilo
cuántas puntadas tendré que dar
para suturar la trama
la tela desgarrada?

Paula Aramburu, 23/03/09

Publicado el 23 de Marzo, 2009, 23:49


1984

20 de enero
"Canasancio, languidez, fragilidad. Como cuando las pilas se agotan y la linterna sólo parpadea".

22 de julio
"El escritor como personaje social es un personaje un tanto confuso, como el santo o el chamán... Sin duda hay gente que expresa sus ideas por escrito, pero el término <escritor>, a diferencia de <dentista> o <mecánico>, no define la actividad de un individuo. Todos los que son escritores en un sentido social me parecen sospechosos."

16 de agosto
"Trópico. Camino mareado. Me gusta vagar por el piso medio mareado. Así fue la vida en algún momento".

1985

11 de enero
"Me llama un perdiodista de Nueva York que se ofrece a venir a visitarme, pero respeta mis reservas: como sabe que no me prodigo con los medios, sólo pretende hacer una <entrevista póstuma>, cuya publicación se retrasará hasta que yo haya pasado a mejor vida. La oferta es cortés y discreta. En cualquier caso, el optimismo del periodista me sorprende, sobre todo su seguridad en eso que ha dado en llamar <entrevista póstuma> y en que me sobrevivirá a mí, al anciano. Aunque esa certidumbre está refrendada por los datos que proporcionan las estadísticas, en la práctica no es tan seguro que el entrevistador, que tiene veinte años menos, sobreviva al anciano de ochenta y cinco años. Tal vez ocurra que sea yo quien escriba su necrológica. No es que lo considere probable, pero ¿quién puede descartarlo?".

28 de enero
"Ya no tenemos futuro, la vida está completa, sólo aspiro a poder irme tranquilamente. Cada día se añaden síntomas del desgaste físico y mental. A veces me siento como un recuerdo de mí mismo".

17 de octubre
"No escribo ni leo, pero a veces sueño que sí lo hago, y las líneas se van sucediendo como los subtítulos de una película. Las frases tienen sentido, la selección de palabras es correcta; la redacción, ingeniosa. No soy yo quien escribe, sino que mas bien se trata de un proceso que ocurre en mí. El camino que conduce de la vida a la muerte es oscuro, voy trastabillando de la nada a la nada, y en ocasiones sucede que, en el trayecto, una palabra o un concepto resplandece como las luciérnagas en un bosque oscuro."

Sándor Márai (Kassa, Hungría 1900 - San Diego, USA, 1989), Diarios 1984 - 1989, Salamandra, Barcelona, noviembre 2008.
Por piaramburu, en: Diarios

Publicado el 17 de Marzo, 2009, 14:09


   El refugio, de Vicky Schcolnik, un libro de poemas luminosos, intensos, en los que se perciben y descubren pérdidas tan irreparables como sutiles. Un libro en el que dan ganas de  permanecer durante largas horas, hasta que lo peor pase. Un libro-refugio. Un refugio en el libro, en la lectura. Dice Claudia Masin en el prólogo -tan conmovedor como los poemas de Vicky-: "... ¿se construye un refugio porque se tiene miedo, como el animal herido que 'se dispone a atacar ante el mínimo peligro' o se construye un refugio para arrebatarle poder al miedo, para -en ese acto- desafiar a esa fuerza que nos aisla, y nos despoja del riesgo y la belleza del contacto con el mundo? (...) El trabajo de un poeta no es distinto del trabajo que hace la tierra: saber esperar (...) Victoria Schcolnik supo esperar, y por eso cada poema de este libro es preciso y necesario como las cosas de la tierra, que nada quieren exhibir ni demostrar, y nos conmueven por su delicada, espontánea belleza".

Aquí una pequeña selección de ellos:


"cada vez que siento una presencia, me doy vuelta
como si yo fuese
un objeto al que se le acercan sin tocarlo jamás"

* * *

"lo que siento no tiene apoyo

mas bien se encarna
como cuando el dedo acaricia la madera
y al desprenderse
queda una memoria dentro de la piel, las astillas clavadas"

* * *

"si ocurriera que nos apoyáramos cuerpo contra cuerpo,
y luego, el resto del tiempo fuera una lucha por no caer?"

* * *

"tu corazón no se escucha
cuando las palabras te guían por una escalera
que yo no tengo la fuerza de subir"

* * *

"qué pasaría si un ejército llegara al lugar de la batalla
y los enemigos hubieran muerto,
cómo hace uno cuando aquello
por lo que le ha tocado luchar
ya no existe
y se encuentra haciendo movimientos inútiles
limpiando la escarcha de inviernos pasados
esperando lo que ya no se ama"

Victoria Schcolnik, El refugio, abeja reina, Bs. As., 2008

Publicado el 13 de Marzo, 2009, 13:43











desde aquí, todo lo que se ve: el peso

del aire venciendo estas ramas
secas, las hojas verdes, aún verdes
cayendo en las calles antes de tiempo
carteles indicando una florería
una farmacia y un estacionamiento
abiertos las veinticuatro horas
del día, un paredón alto, gris
y húmedo, una cruz de acero
ahuecada en su centro, vacía
como el cielo al que apuntan
sus vértices, desde una isla
tan blanca como desierta, un hombre
alto y delgado me extiende
sus manos, por ahora
es todo lo que puedo ver

Paula Aramburu, 08/03/09

 

Publicado el 7 de Marzo, 2009, 15:19

   "Nunca ha sido fácil aliviar el dolor. Generalmente han faltado los recursos adecuados: alimentos, medicinas, ropas, viviendas. Pero, al mismo tiempo, siempre ha sido fácil localizar las causas del dolor: hambre, enfermedad, frío, privación... En principio siempre ha sido más sencillo aliviar el dolor que dar placer o hacer feliz. Las zonas de dolor se localizan mucho más fácilmente.
   Con una enorme excepción: el dolor emocional de la pérdida, el dolor que ha roto el corazón. Este dolor ocupa el espacio de toda una vida. Puede haberse iniciado con un solo acontecimiento que ha producido un excedente de dolor. El que sufre se vuelve inconsolable. Y sin embargo, ¿qué otra cosa podría ser este dolor sino el reconocimiento de que lo que nos fue dado una vez como placer o felicidad nos ha sido irrevocablemente arrebatado?
   El don del placer es el primer misterio."

John Berger, Y nuestros rostros mi vida, breves como fotos, Hermann Blume, Madrid, 1986.

Por piaramburu, en: Ensayos

Publicado el 28 de Febrero, 2009, 16:29

células

se fueron desplazando
en absoluto silencio, invadieron
músculos, tejidos blandos
células sanas grandes y pequeñas

minuto a minuto
lo fueron cubriendo todo
la fuerza de la lava que tras años
de permanecer encerrada
y a oscuras, dormida en lo profundo
del volcán, se enciende

Paula Aramburu

Publicado el 26 de Febrero, 2009, 18:14

   "De esa época, para decirlo de manera consecutiva, data la aparición de los cuerpos. Mi cuerpo, el cuerpo de mi madre, el cuerpo de mi hermano, el cuerpo de los muchachos de la vecindad con los que jugaba, el cuerpo de las mujeres africanas en los caminos, alrededor de la casa, o bien en el mercado, cerca del río. Su estatura, sus pechos pesados, la piel brillante de su espalda. El sexo de los muchachos, su sexo circuncidado. Rostros sin duda, pero como máscaras de cuero, endurecidos, cosidos de cicatrices y de marcas rituales. Sus vientres prominentes, el botón del ombligo semejante a un guijarro cosido a la piel. También el olor de los cuerpos, su tacto, la piel no áspera sino cálida y fina, erizada de miles de pelos. Tengo esa impresión de gran proximidad, del número de cuerpos alrededor de mí, algo que no había conocido antes, algo nuevo y familiar a la vez, que excluía el miedo."

J.M.G. Le Clézio, El africano, AH editora, 2007. Traducción de Juana Bignozzi

Publicado el 19 de Febrero, 2009, 12:16

   Mori Ponsowy hace un excelente trabajo de traducción del libro El padre, de Sharon Olds (San Francisco, USA, 1942). Un libro duro, terrible, esos en los que se confunde la belleza con el horror, el amor con el odio, el deseo con la muerte. Dice Mori en el prólogo: "Los poemas de este libro, escritos en un lapso de nueve años, forman una secuencia que narra la enfermedad y la muerte de un padre desde el punto de vista de su hija. No ha sido una relación fácil la de ellos: el padre es alcohólico y la hija nació de una mujer a quien él nunca amó. Suficientes elementos para un complejo entramado de emociones que la autora desmenuza con frialdad de anatomista, sin detenerse nunca en la superficie de los afectos. (...) A través de una neutralidad aparentemente gélida, Olds fija escenas de la vida cotidiana con distancia y fidelidad periodística pero, al mismo tiempo, con una agudeza lírica conmovedora".

Cerca de la muerte

"Lo siento ahora, siempre, una presión
firme sobre todo el cuerpo,
como si me tuvieran sujeta en una prensa de flores.
Temo que suene el teléfono:
una voz me lo dirá aunque yo no esté lista,
aunque no haya encontrado un lugar,
aunque no sepa qué pasará con él,
a dónde irá. Siempre pensé
que guardaba una salvación para él, oculta,
incluso ante mis propios ojos, dentro de mí.
Pero no sé quién será él entonces, cuando suene el teléfono,
dónde estará, no tengo nada que darle, ni una red,
ni siquiera un cielo para salvarlo.
Me enseñó el mundo, la noche, el sueño, el cuerpo
del hombre en toda su belleza y su terror,
él dispuso de ese paisaje para que yo
regresara a él a través suyo, y yo volveré
para darle cuanto me dio:
el mundo, la noche, el sueño, la belleza, el terror"

Sharon Olds, El padre, Bartleby Editores, Madrid, 2004. Traducción de Mori Ponsowy.

Publicado el 12 de Febrero, 2009, 16:09

   "Ahora que mi padre ha partido, es Jadi quien me guía en la fiesta. Repite lo que me dijo a mi llegada, no son las estrellas lo que importa, sino el conocimiento del vacío./ Para ello hay que entrar en la lentitud del espacio. Él no lo explica realmente, pues si lo dijera con las palabras de la ciencia, sería semejante a esa gente que escribe libros sobre el silencio./ Sólo dice: 'Imagina dónde estás, en este momento. Imagina quién eres. Eres simplemente una cámara oscura cuyo diafragma se abre a la negrura de la noche. Tu cámara es un fragmento de lava lanzado al espacio, y ese fragmento de lava es llevado en un círculo alrededor de una estrella cuya potencia es tal que ningún cuerpo en su vecindad pueda escapar a su atracción. La estrella misma huye en el vacío a una velocidad incalculable, hacia un destino que no conoceremos jamás, forma parte de un lago de otros soles que conforma la galaxia, que se aleja de los otros lagos, de las otras Vías Lácteas, cada una hacia un punto a una velocidad incalculable, y cada uno de esos soles, cada una de esas Vías Lácteas, están tan lejos que aún si los miráramos durante mil años nos parecerían inmóviles. Imagina todo eso. Mira el cielo. Los lagos de estrellas, los soles, las nebulosas, los cúmulos, las nubes, los racimos de escarcha adheridos a los cometas. Piensa en el cortejo de los astros y de sus satélites, Júpiter, Saturno, Marte, Venus, Mercurio. Piensa que todo lo que acabo de decirte pasa por ese orificio minúsculo de tu pupila, un rayo tan fino como uno de tus cabellos, que entra en la cúpula de tu cráneo, en la casa de tu cuerpo, en el tiempo de tu vida tan breve, de tu tiempo que no dura más que la cigarra que escuchas en el mismo instante, colgada de la rama del algodonero, que adivina el mundo con un solo grito'."

J.M.G. Le Clézio, Urania, El cuenco de plata, Bs. As. octubre 2008. Traducción de Ariel Dilon.

Publicado el 4 de Febrero, 2009, 19:05

ansel adams

permaneceré aquí, junto al mar
junto al ruido de las olas
golpeando la escollera
la espuma clara diluyéndose
bajo la luz de la luna

nadie en las playas
algas flotando
a la deriva, almejas y moluscos
buscando un refugio
bajo la arena mojada

sobre la línea oscura que define
el horizonte, un barco quieto
encallado, y su enorme red
alcanzando el fondo del mar

Paula Aramburu

Publicado el 28 de Enero, 2009, 14:50

   "El sentimiento que empuja a una persona hacia otra no puede planearse de antemano (...). Ella conocía los secretos de la vida, del cuerpo, de la conciencia y de la inconciencia. Para ella el amor no era una simple serie de encuentros ocasionales sino una eterna vuelta al hogar, a la niñez familiar, una niñez que era lugar de nacimiento y a la vez fiesta, la luz anaranjada de un paisaje al atardecer y el sabor familiar de la comida, la excitación de la espera y, en el fondo de todo, la seguridad de que más tarde, cuando caiga la noche, no habrá que tener miedo de los murciélagos, pues uno vuelve a casa cuando se cansa de jugar y allí lo esperan una lámpara encendida, un plato caliente y una cama hecha. Eso era el amor para Judit."

Sándor Márai, La mujer justa, Salamandra, Barcelona, 2007.

Publicado el 22 de Enero, 2009, 16:21

county clare, ireland

County Clare, Ireland

"Y en algún momento tómate el tiempo para conducir  hacia el
   oeste
hacia County Clare, a lo largo de Flaggy Shore,
en septiembre u octubre, cuando el viento
y la luz se trabajan el uno a la otra
de forma que el océano por un lado está salvaje
con espumas y brillos, y tierra adentro entre las piedras
la superficie de un lago gris calizo se ilumina
por el relámpago terrestre de una manada de cisnes,
sus plumajes ásperos y fruncidos, blanco sobre blanco,
sus rotundas cabezas ya crecidas del todo,
escondidas o encrestadas u ocupadas bajo el agua.
Es inútil pensar que aparcarás e intentarás captarlo
más concienzudamente. No estás ni aquí ni allí,
una prisa a través de la que pasan cosas conocidas y extrañas
mientras grandes y suaves zarandeos alcanzan el coche por los
   lados
y sorprenden al corazón fuera de guardia y queda a la
   intemperie."

Seamus Heaney, Campo abierto, Visor de Poesía, Madrid, 2004.
Traducción: Vicente Forés y Jenaro Talens

Publicado el 16 de Enero, 2009, 18:41

alud

una o dos veces al día
todos los días, un latido extraño
ajeno, el dolor punzante
irrumpiendo en mi cuerpo
como una pequeña piedra lisa
y redonda que se desprende de lo alto
de la montaña, y arrastra
detrás de sí una fuerte corriente
de aguas heladas, barro, minerales

por días escucho el ritmo acompasado
de mi cuerpo, la tierra en calma
luego ese latido extraño, ajeno, el alud

Paula Aramburu, 15/01/09

Publicado el 12 de Enero, 2009, 19:47

cajas de mudanza

semana tras semana
lleno bolsas de consorcio grises
gruesas: cajas de maquillaje vacías
goteros sin gotas para sus ojos
sobrecitos de azúcar que dejó
por la mitad, floreros rajados
en su base, medias corridas
un esmalte para uñas nacarado, reseco

lunes tras lunes
voy llenando decenas de cajas:
enciclopedias de arte, historia
geografía; libros y revistas
de todos los géneros y tamaños posibles
lápices y cartulinas de colores
brillantes; trinchetas, gubias
sus óleos y acuarelas
juegos de copas, macetas de arcilla
su colección de platos y tacitas
de porcelana china y japonesa

pero algún día no habrá más cajas
ni bolsas de basura grises, gruesas
no habrá más cinta de embalar transparente
ni armarios o cajones por vaciar, y nada
quedará de nuestra casa

Paula Aramburu, 12/01/09

Publicado el 2 de Enero, 2009, 13:33

frisa kahlo - árbol de la esperanza - 1946

Sueños

anoche vi cómo de mis brazos
florecían enormes jazmines
blancos
como si mi cuerpo
fuera un jardín
o un cementerio

* * *

Desgarro

un blando tejido
un músculo
desgarrado

una tela lisa
y llana
sin hilos
ni costuras
ni bordados

así mi cuerpo
sin el tuyo

* * *

Cirugía mayor

a veces el silencio

produce tajos
anchos, profundos
con la precisión
de un bisturí

Paula Aramburu, Poetas del Tercer Mundo. La antología, Editorial Ciudad Gótica, Rosario, diciembre 2008.

Publicado el 29 de Diciembre, 2008, 17:50

  1919 - "Poder sentarse frente a la pequeña chimenea de leña con las manos cruzadas en el regazo y los ojos cerrados; imaginar que vuelves a ver sobre los párpados toda la belleza danzante del día; sentir la llama en la garganta como solía imaginar que sentía la mancha de amarillo cuando Bogey me colocaba las flores amarillas bajo la barbilla... cuando respirar es tal placer que da casi miedo hacerlo; como si una mariposa moviera las alas sobre tu pecho. Saborear aún la cálida luz del sol que se derrite en la boca, poder oler el aroma blanco y de cera esparcido sobre los campos de junquillo y el salvaje y fuerte del romero que crece en pequeños manojos entre las rocas rojas junto a la orilla del mar... Está saliendo la luna pero el día, reacio a concluir, se prolonga en el mar y en el cielo. El mar está salpicado del rosa de las cerezas poco maduras y en el cielo se ve una luz amarilla volando como las alas del canario. Los troncos de las palmeras son muy tenaces y sólidos. Las hojas verdes y rígidas que brotan  de sus copas perecen cortar el aire del atardecer, y entre ellas, los eucaliptos azules, altos y esbeltos, con hojas en forma de hoz y ramas colgando, mitad azul, mitad violeta. La luna está justo sobre la montaña detrás de la aldea. Los perros lo saben; ya empiezan a aullar y a ladrar. Los pescadores se gritan y se silban mientras guardan las barcas, algunos chicos cantan en la orilla con voces medio rotas y se oye el ruido de niños llorando, niños pequeños de mejillas quemadas y arena entre los dedos de los pies a los que se está llevando a dormir...

Estoy cansada, felizmente cansada. ¿Crees que las margaritas se sienten felizmente cansadas cuando se cierran por la noche y el rocío desciende sobre ellas?"  

Katherine Mansfield, Diario, Ed. Lumen, Barcelona, abril 2008.

Ultimo post del año. Que tengamos un 2009 lleno de cosas buenas, tranquilo, generoso (gracias anita por tus buenos deseos!) y en el que nos sea posible concretar lo que deseamos. Que sea un buen año. Para todos. 

Por piaramburu, en: Diarios

Publicado el 20 de Diciembre, 2008, 18:52

                                                                                     

Este lunes 22 de diciembre a las 21 hs, los esperamos en el Centro Cultural La Nave, donde se hará la presentación de la Antología en la que participamos todos los poetas que leímos nuestra poesías en el Ciclo de Lectura Tercer Mundo. La cita es en San Lorenzo 1383, Rosario, y la edición estuvo a cargo de Ciudad Gótica.

Por piaramburu, en: General

Publicado el 7 de Diciembre, 2008, 12:49

   "Gracias a los largos días lluviosos de la estación de los monzones, la hierba brillaba con un fresco color verde y exalaba el olor salvaje que sólo puede emanar de algo que hunde sus raíces en la tierra. Justo en el centro de aquel mar de hierba, el pájaro de piedra, en una postura idéntica a la de la vez anterior, las alas desplegadas, a punto de emprender el vuelo. Pero obviamente, no había ninguna posibilidad de que volara. Esto lo sabía yo y también lo sabía el pájaro. Inmovilizado en aquel lugar, sólo le cabía esperar que se lo llevaran a algún otro lugar o que lo derribaran. El pájaro no tenía ninguna otra posibilidad de abandonar el jardín. Lo único que allí se movía era una mariposa blanca fuera de estación que revoloteaba al azar sobre la hierba. La mariposa parecía una persona que, en plena búsqueda, hubiera olvidado que estaba buscando. Tras cinco minutos de búsqueda infructuosa la mariposa desapareció".

Haruki Murakami, Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, Tusquets Editores (Maxi), Buenos Aires, octubre 2008.

Publicado el 3 de Diciembre, 2008, 15:29

   "Cada texto está firmado con un nombre o por el sistema que lo produce... Un juego de palabras, una palabra por otra, una semejanza... es tan común en estos días. El idioma es un poderoso medio de propaganda; es el más público y al mismo tiempo, el más secreto. El efecto de la propaganda no es producido por discrusos, por artículos, panfletos. Se filtra en la carne y la sangre de la gente. Sabía que ya no hay pobres? Ahora es 'gente de bajos ingresos'. Ya no se habla de 'cuestiones', por ejemplo, de 'cuestiones sociales'. Ahora son problemas que los especialistas segmentan en una serie de problemas técnicos. Para cada uno encuentran la solución óptima, fórmulas eficaces, pero palabras vacías de todo sentido. Es un colapso de la lengua, una lengua muerta, neutral, invadida por palabras técnicas. Una lengua que absorve poco a poco su humanidad. Comprende? Veo un camión gris que cruza la ciudad. Es un camión común metalizado. Se dirige a las minas, a dos o tres kilómetros de las casas. Ni el conductor ni su acompañante miran atrás por la ventana de observación. Están cansados. Aún les falta diez transportes antes del anochecer. Diez viajes a través de la ciudad en condiciones difíciles, aún más difíciles, porque en los primeros minutos del transporte tienen que poner el motor a toda potencia para ahogar los gritos y las extrañas sacudidas que llegan a desequilibrar el camión. Por suerte, todo se calma, y el transporte se efectúa siempre a tiempo, según los planes previstos. Dónde van los camiones?, pregunta el niño parado en la ventana. Al anochecer, el niño ve los vehículos alineados en su escuela. Ve a los conductores pasándose una botella de Schnapps. Los hombres están exhaustos, felices de terminar el día que comenzó, como todos, demasiado temprano. Los conductores terminan de hacer las cuentas del día y entregan sus informes diarios. El niño ve a su padre. El oficial a cargo palmea su espalda y bromea con cada uno. El oficial piensa que si el tiempo es bueno y la lluvia no ataca los camiones, quizás puedan terminar su misión para el fin de semana. Y su superior, el oficial de la S.S., que emitió la orden desde un lugar a cien kilómetros de allí, lo felicitará por el progreso de la operación. Si Ud. pregunta a cada hombre qué hace, le responderá: 'Todo va según los planes, quizás con un pequeño retraso'. Usará la misma lengua muerta, neutral y técnica que hace de él un conductor, un camionero, un coronel, un capataz, un científico, un director técnico, un oficial de la S.S."

Título original: La question humaine; Director: Nicolás Klotz; Libro original: Francois Emmanuel; Guión: Nicolas Klotz y Elisabeth Perceval. Francia (2007).

Publicado el 29 de Noviembre, 2008, 18:51

 Seamus Heaney nació en Irlanda del Norte en 1939 y es uno de los poetas más importantes de la lengua inglesa. En 1995 recibió el Premio Nobel de Literatura. Dice Jenaro Talens: "... resulta necesario asumir la presencia constante en sus escritos de una conciencia de pertenecer a un colectivo <otro> para comprender la riqueza y la originalidad de su poesía, cuyo punto de partida es, casi siempre, ese trauma inicial, lo que, por una parte, otorga a sus poemas una apoyatura vivencial de signo autobiográfico, pero, por otra, y gracias a la distancia reflexiva con que aborda tanto la puesta en escena de la memoria como su formulación meramente verbal, evita la caída en el confesionalismo sentimental". Que lo disfruten...

La península

"Cuando no tengas nada más que decir, sólo conduce
durante todo el día en torno a la península.
El cielo es alto, como sobre una pista de aterrizaje,
la tierra sin señales, de modo que no llegas

sino pasas de largo, siempre a través del zócalo de una cala.
Al atardecer, los horizontes se beben el mar y la colina,
el campo arado se traga el caserón blanquecino
y te encuentras de nuevo en la oscuridad. Recuerda ahora

la playa vidriosa y el tronco a contraluz,
aquella roca en que las olas se rompen en jirones
las zancudas forzadas sobre sus propias patas,
islas que se introducen en la niebla,

y vuelve a casa, todavía sin nada que decir
salvo que ahora decodificarías todos los paisajes
así: cosas halladas puras y limpias en sus propias formas
agua y tierra en su extrema desnudez."

Seamus Heaney, Campo abierto (Antología poética 1966 - 1996), Colección Visor de Poesía, Madrid, 2004. Traducción: Vicente Forés y Jenaro Talens.

Publicado el 26 de Noviembre, 2008, 18:54

el pasillo

desde el fondo del pasillo
de pie y en silencio
mi madre mirando qué hacemos
con sus cosas
su ropa, las plantas
como si todavía estuviera

Paula Aramburu, 24/11/08

Publicado el 24 de Noviembre, 2008, 17:16

new york

"El vidrio está punteado de gotas,
está goteado. Pero no nieva. Rojo ladrillo,
gris, las construcciones se ven
únicamente
tras las gotas. Nueva York,
de donde siempre se va alguien.
En las terrazas del aeropuerto
los fumadores
se miran sin hablar.
Es temprano,
y andan los dos por la luz
exagerada
de los pasillos.
A las 6 van a matar a una mujer en Texas.
(Pena de muerte). Faltan diez minutos.
La miran por la tele,
mientras terminan sus cervezas.
Todo está sin resolver
y así permanecerá.
Tus párpados
que aletean como flores en un viento demente
:
del que quiere
sólo tiene fragmentos.
Como las voces de altavoz
y los números de vuelo que retumban.
Drama visual
que se reitera en los aeropuertos:
el (perturbador) desequilibrio
entre la fina azafata
y la pesada valija que lleva.
El súbito desequilibrio
entre el que se va y el que se queda."

Laura Wittner, Las últimas mudanzas, Ediciones Vox, Bahía Blanca, octubre 2001.

Publicado el 16 de Noviembre, 2008, 17:14

Por piaramburu, en: General

Publicado el 10 de Noviembre, 2008, 18:00

 un parque de diversiones cerrado
la calesita sin sortija, los caballos cansados,
la rueda de la fortuna detenida, tres personas dormitando en las butacas de un viejo cine
una biblioteca sin libros, discos
sin vajilla de porcelana fina
una heladera sin agua, carne, leche
macetas sin plantas ni tierra fresca
la mesa del comedor, las cuatro sillas
de la cocina, los sillones franceses: vacíos
una lapicera sin pluma ni tinta
un cuaderno de hojas amarillentas
un hombre alto y delgado, solo en una isla
tan blanca como desierta
una hija sin madre
una gata sin cría

hoy todo duele.

Paula Aramburu, 09/11/08

Publicado el 29 de Octubre, 2008, 12:19

iglesia abandonada

A mi mamá
(11 de junio 1940 - 26 de octubre 2008)

"Hay algo esencial: la propia soledad cuando uno abre los ojos" - Anne Delbée


abatida, doblegada
como una pequeña niña
abandonada en la puerta
de una iglesia, una perra
herida de muerte

Paula Aramburu

Publicado el 26 de Septiembre, 2008, 21:32

la caída - denise darzacq

Foto: Denise Darzacq

"Si te dicen que caí
es que caí.
Verticalmente.
Y con horizontales resultados.
Soy, del ángulo recto
solamente los lados.
Ignoro el arte monumental del sesgo,
esa torsión ornamental del héroe
que hace que su caer se luzca como un salto.
Ese rizo del mártir que, ascendiendo
se sale de la víctima
y su propio tormento sobrevuela
no es mi especialidad. Yo, cuando caigo,
caigo.
No hay parábola
ni aire, ni fuerza de sustentación.
Un resbalón: espero. Al suelo llego
por la ruta más breve.
Un alud, una piedra,
una viga a la que han dinamitado.
No hay astucias del cuerpo en mi descenso.
Se sobrevive: el fondo
del abismo es más blando
para quien no vuela, sólo cae.
Si te dicen que caí,
no vengas
a enseñarme aerodinámica revisionista.
No me cuentes de los que cayeron venciendo.
No vengas a decirme
que no crees que haya sido un accidente.
En lo único que creo es en el accidente.
Lo único que sabe hacer el universo
es derrumbarse sin ningún motivo,
es desmoronarse porque sí."

Beatriz Vignoli, Viernes, bajo la luna nueva, Rosario - Buenos Aires, 2001.