voces desiertas

Publicado el 8 de Mayo, 2008, 19:00

   Mariana Vacs nació en septiembre del '67, y es rosarina.  Asistió a los talleres literarios de Alma Maritano (pasado que compartimos), Gloria Lenardón y Nora Hall. En el 2003 estudió poesía con el gran poeta Hugo Padeletti, y en el 2005, con quien al menos para mí es una de las mejores poetas de este momento: Beatriz Vignoli. Dice Beatriz del libro de Mariana,  Infimo Infinito (publicado por Editorial Tantalia, 2006): "Sorprende en esta obra la conjunción armoniosa de una poética neorromántica, una imaginación contemporánea y un tono clásico. La primera, ligada a una condensación extrema, como también a un repertorio restringido y obsesivamente recurrente de vocablos que no admiten sinonimia, proviene de la influencia de Alejandra Pizarnik; influencia que luego se vio atemperada por la lectura de los clásicos latinos y chinos que le recomendara su maestro Hugo Padeletti. Se trata de un primer libro de una madurez asombrosa. Mariana Vacs lo ha escrito al límite de una lucidez tan extrema que reclama silencio, pero donde la palabra logra al fin abrirse paso como un rayo fulgurante y certero". Yo no podría agregar nada más después de ésto, sólo que disfruto muchos sus poemas. Lo demás, que lo diga Mariana:

"En ciertos paseos urbanos
cuando las lámparas
de la noche
inventan figuras
y los árboles
        se besan,
yo veía la muerte
y temía.

Miraba la espalda
de mi madre
observar mi pequeñez
atolondrada
y sonreir.

La muerte tomaba los cuerpos
y moría sin mí.

Lo otro era saberme sola".

* * *

Bicicletas pintadas

"Alguien
olvidó la sombra
de su bicicleta
en la pared.

Me mira
con sus ruedas inútiles,
con su número puesto
igual que un N.N.

con sus pedales
de gheto,
me mira

abandonada y muda
como un muerto".

Mariana Vacs