voces desiertas

12 de Julio, 2008


Publicado el 12 de Julio, 2008, 20:48

   Vuelvo de Buenos Aires con las ganas renovadas. Ayer por la mañana, taller de poesía con Claudia: hicimos una exhaustiva corrección de los poemas de El abandono (en dos encuentros pudimos corregir los veintidos poemas que llevo escritos, pero hay más por venir); al mediodía pasé por la editorial; por la tardecita estuve en la presentación de las revistas Ventizca (invierno 2008) y Vocal 4 (qué cosas interesantes que hacen!!); y a la noche, cena en la casa de una de mis amigas del alma,  amigas desde la adolescencia, de toda la vida. Me reencontré con gente que aprecio, que quiero mucho y que hacía un tiempo que no veía, personas que me hacen bien (tanto como mis amigos "de acá", no se pongan celosos!) con quienes puedo compartir lo que soy (sea lo que eso sea) y lo que hago, personas que tienen la capacidad de renovar mi energía, la condensan en un punto preciso para luego dejarla fluir en distintas direcciones. Me hace feliz haberme quedado, no perderme estas cosas, revalorizar lo bueno que tengo cerca, repensar lo importante, lo que quiero de aquí en más.

Poema XXI

esta noche asistiré
a mi útlima muestra:
trece esculturas, sólo trece

aunque siempre quise un traje rojo carmesí
me vestirán con un traje de sea azul oscuro,
un sombrero de plumas y frutas,
y colorete para resaltar mis mejillas blancas

me empolvarán la nariz
el cuello, los pómulos
me atarán los cordones de los botines negros
y una amplia capa envolverá mi cuerpo;
guantes de cuero y piel
protegerán mis manos de la intemperie

como a una muñeca de porcelana
frágil y decadente
me sentarán frente a ellos
y me harán prometerles que seré
una buena niña: sí, hoy me portaré bien,
mantendré bien cerrada la boca
y nunca más reiré a carcajadas

afuera, nadie en las calles
hace frío
comienza a nevar

Paula Aramburu, mayo 2008

Imagen: Maurice Utrillo - Le lapin agile sous la neige