voces desiertas

Publicado el 23 de Agosto, 2008, 18:22

sábanas al sol

una vez
sólo una vez
vi sonreir a mi madre
eran las tres de la tarde de un día de verano
el sol entraba por la ventana del comedor
le iluminaba el cabello, la cara
allí estaba, de pie junto al ama de llaves
doblando sábanas blancas,
uniendo un extremo con el otro
primero en dos, en cuatro, en ocho,
hacía pequeños rectángulos lisos
como las aguas de un río calmo
sólo aquella tarde vi esa sonrisa en los ojos de mi madre
pero nunca pude
saber qué pensaba
por qué reía mi madre
mientras plegaba aquellas sábanas blancas

Paula Aramburu, mayo 2008