voces desiertas

Publicado el 7 de Marzo, 2009, 15:19

   "Nunca ha sido fácil aliviar el dolor. Generalmente han faltado los recursos adecuados: alimentos, medicinas, ropas, viviendas. Pero, al mismo tiempo, siempre ha sido fácil localizar las causas del dolor: hambre, enfermedad, frío, privación... En principio siempre ha sido más sencillo aliviar el dolor que dar placer o hacer feliz. Las zonas de dolor se localizan mucho más fácilmente.
   Con una enorme excepción: el dolor emocional de la pérdida, el dolor que ha roto el corazón. Este dolor ocupa el espacio de toda una vida. Puede haberse iniciado con un solo acontecimiento que ha producido un excedente de dolor. El que sufre se vuelve inconsolable. Y sin embargo, ¿qué otra cosa podría ser este dolor sino el reconocimiento de que lo que nos fue dado una vez como placer o felicidad nos ha sido irrevocablemente arrebatado?
   El don del placer es el primer misterio."

John Berger, Y nuestros rostros mi vida, breves como fotos, Hermann Blume, Madrid, 1986.

Por piaramburu, en: Ensayos