voces desiertas

Letra propia


Publicado el 24 de Marzo, 2009, 14:35

lluvia roja

cada nota, el silencio que separa
una nota de la otra, una y otra vez
la misma canción, la misma
lluvia rojiza salpicándome
por la espalda, una herida más
en el cuerpo, la marca incandescente sobre
el cuero desnudo de un ternero abandonado

esta vez, cuánto hilo
cuántas puntadas tendré que dar
para suturar la trama
la tela desgarrada?

Paula Aramburu, 23/03/09

Publicado el 13 de Marzo, 2009, 13:43











desde aquí, todo lo que se ve: el peso

del aire venciendo estas ramas
secas, las hojas verdes, aún verdes
cayendo en las calles antes de tiempo
carteles indicando una florería
una farmacia y un estacionamiento
abiertos las veinticuatro horas
del día, un paredón alto, gris
y húmedo, una cruz de acero
ahuecada en su centro, vacía
como el cielo al que apuntan
sus vértices, desde una isla
tan blanca como desierta, un hombre
alto y delgado me extiende
sus manos, por ahora
es todo lo que puedo ver

Paula Aramburu, 08/03/09

 

Publicado el 28 de Febrero, 2009, 16:29

células

se fueron desplazando
en absoluto silencio, invadieron
músculos, tejidos blandos
células sanas grandes y pequeñas

minuto a minuto
lo fueron cubriendo todo
la fuerza de la lava que tras años
de permanecer encerrada
y a oscuras, dormida en lo profundo
del volcán, se enciende

Paula Aramburu

Publicado el 16 de Enero, 2009, 18:41

alud

una o dos veces al día
todos los días, un latido extraño
ajeno, el dolor punzante
irrumpiendo en mi cuerpo
como una pequeña piedra lisa
y redonda que se desprende de lo alto
de la montaña, y arrastra
detrás de sí una fuerte corriente
de aguas heladas, barro, minerales

por días escucho el ritmo acompasado
de mi cuerpo, la tierra en calma
luego ese latido extraño, ajeno, el alud

Paula Aramburu, 15/01/09

Publicado el 12 de Enero, 2009, 19:47

cajas de mudanza

semana tras semana
lleno bolsas de consorcio grises
gruesas: cajas de maquillaje vacías
goteros sin gotas para sus ojos
sobrecitos de azúcar que dejó
por la mitad, floreros rajados
en su base, medias corridas
un esmalte para uñas nacarado, reseco

lunes tras lunes
voy llenando decenas de cajas:
enciclopedias de arte, historia
geografía; libros y revistas
de todos los géneros y tamaños posibles
lápices y cartulinas de colores
brillantes; trinchetas, gubias
sus óleos y acuarelas
juegos de copas, macetas de arcilla
su colección de platos y tacitas
de porcelana china y japonesa

pero algún día no habrá más cajas
ni bolsas de basura grises, gruesas
no habrá más cinta de embalar transparente
ni armarios o cajones por vaciar, y nada
quedará de nuestra casa

Paula Aramburu, 12/01/09

Publicado el 2 de Enero, 2009, 13:33

frisa kahlo - árbol de la esperanza - 1946

Sueños

anoche vi cómo de mis brazos
florecían enormes jazmines
blancos
como si mi cuerpo
fuera un jardín
o un cementerio

* * *

Desgarro

un blando tejido
un músculo
desgarrado

una tela lisa
y llana
sin hilos
ni costuras
ni bordados

así mi cuerpo
sin el tuyo

* * *

Cirugía mayor

a veces el silencio

produce tajos
anchos, profundos
con la precisión
de un bisturí

Paula Aramburu, Poetas del Tercer Mundo. La antología, Editorial Ciudad Gótica, Rosario, diciembre 2008.

Publicado el 26 de Noviembre, 2008, 18:54

el pasillo

desde el fondo del pasillo
de pie y en silencio
mi madre mirando qué hacemos
con sus cosas
su ropa, las plantas
como si todavía estuviera

Paula Aramburu, 24/11/08

Publicado el 10 de Noviembre, 2008, 18:00

 un parque de diversiones cerrado
la calesita sin sortija, los caballos cansados,
la rueda de la fortuna detenida, tres personas dormitando en las butacas de un viejo cine
una biblioteca sin libros, discos
sin vajilla de porcelana fina
una heladera sin agua, carne, leche
macetas sin plantas ni tierra fresca
la mesa del comedor, las cuatro sillas
de la cocina, los sillones franceses: vacíos
una lapicera sin pluma ni tinta
un cuaderno de hojas amarillentas
un hombre alto y delgado, solo en una isla
tan blanca como desierta
una hija sin madre
una gata sin cría

hoy todo duele.

Paula Aramburu, 09/11/08

Publicado el 8 de Agosto, 2008, 17:07

van gogh - botes de pesca...

Van Gogh - Botes de pesca varados en la playa de Saintes-Maries (1888)

aferrada al silencio
como esas pequeñas balsas pesqueras
que sin pescadores, ni anclas,
ni redes, permanecen por años
atadas a un viejo muelle,
balanceadas por el ir y venir
de las aguas

Paula Aramburu, julio 2008

Publicado el 23 de Julio, 2008, 21:20

la rama

como esas ramas secas
y finitas, debilitadas
por el frío y la falta de luz
como la gota de lluvia
que sin buscarlo resbala
inevitable
y golpea con fuerza
contra la tierra

como las ramas secas
o esa gota de lluvia
quebrarme y dejarme
caer, de un solo golpe,
una sola vez, hasta alcanzar
el fondo del fondo
si lo hubiera

Paula Aramburu, junio 2008.

Publicado el 25 de Abril, 2008, 17:53

cortina de humo

hoy no habrá bicicletas
en el patio, ni canicas de colores
rodando escaleras abajo

una pequeña pelota descansa
contra la pared, y los vecinos
duermen una larga siesta
-hoy no es día para gritos
ni viejos reclamos-

esta tarde todo es silencio
una capa de humo que se filtra
por debajo de la puerta
a través de las ventanas
una densa capa de humo
que invade la casa
nos impide ver
nos quita el aire

Paula Aramburu, abril 2008

Publicado el 18 de Abril, 2008, 22:18

grieta

las grietas de las paredes
se ven cada vez más largas y profundas
como el trazo de una herida
que a pesar del paso de los años
no cicatriza más

y las manchas de humedad, oscuras
como secretos presagios
reaparecen aún después
de varias manos de pintura

en invierno, el frío atraviesa
las persianas, y en verano
el sol del oeste, las hormigas
y algunos caracoles
se apoderan de mis plantas

pero esta es la casa
a pesar de sus grietas, las heridas
las oscuras manchas de humedad
a pesar del frío
y de los interminables veranos

esta es la casa
en la quiero estar

Paula Aramburu, 14/04/08

* este verso pertenece al poema Altas esferas, de Raúl Gustavo Aguirre

Publicado el 9 de Abril, 2008, 16:49

taza de café

sobre la mesa del comedor
él dejará el reloj, las llaves,
el celular y su billetera
uno al lado del otro, siempre
respetando el mismo orden

como cada tarde, ella le ofrecerá
una taza de café negro
con dos cucharaditas de azúcar
ahora ella sabe que es así
como a él le gusta tomar el café

como cada tarde, él abrirá
el armario de la cocina
y le alcanzará la azucarera
que ella guarda, siempre
a la derecha del tercer estante

ahora él, también sabe
donde ella guarda la azucarera,
y su ropa, y las toallas,
el shampoo, las sábanas...

Paula Aramburu, abril 2008 

Publicado el 16 de Marzo, 2008, 19:17

sábanas

Voces y ladridos en el patio.

Mientras el agua fresca riega
las plantas, una escoba
barre los restos de la lluvia:
tierra, pétalos, las primeras
hojas secas.

Una bicicleta roja, sin rueditas,
anda a toda velocidad sorteando
ramas y baldosas sueltas.
Su pequeño dueño, orgulloso,
grita que ahora puede andar
rapidísimo y sin ninguna ayuda.

Hasta aquí, podrán decir
que es una tarde de verano más
para todos los vecinos, una tarde
que transcurre sin sobresaltos
pero sin treguas.

En cambio para ellos, debajo
de las suaves sábanas, la tarde
no transcurre, se detiene.

Al menos por unas horas
la tarde se detiene.

Paula Aramburu, marzo 2008.

Publicado el 27 de Febrero, 2008, 15:41

el patio - van gogh

no me pregunten qué fue lo que pasó
ni cómo o en qué momento,
sólo puedo decirles
que hace varios meses que se encuentran
en el mismo bar, la misma mesa
delante de un par de mozas curiosas
que no hacen más que seguir, cómplices,
semana tras semana
los avatares de su historia

puedo decirles, también
que hace meses que entre cafés, cortados
y lágrimas, se acostumbraron
a reemplazar la tensión del silencio
por largas conversaciones sobre
literatura, música, cine
crímenes y viajes, esos detalles
que todavía le dan algún sentido
a la vida de él, a la de ella

pero aunque hablen durante algunas horas
en el mismo bar, la misma mesa
aunque sigan mirándose con esa insistencia
ambos saben bien
que es lo que no dicen
lo que ninguno de los dos se atreve a decir
lo que los va acercando
peligrosamente
semana tras semana
hasta rozar, al fin,
lo inevitable

Paula Aramburu, febrero 2008

Publicado el 9 de Febrero, 2008, 14:13

  

En agosto del año pasado publiqué en este blog Larga distancia. Y mi amiga Gaby, que vive en Italia hace seis años, la tradujo al italiano.

Para los quieran leer la versión en castellano, pueden ir a Letra propia y allí la encontrarán. Para los que disfruten del italiano, aquí está la versión traducida.

Gracias Gaby, sos una genia, y gracias a Roly también por su ayuda!!                             

                                                                                                                                     

Lunga distanza

dire che viviamo
a migliaia di chilometri
non è una metafora
vuol dire
che non possiamo
prendere un caffè insieme
e neanche uscire a cena
tanto meno andare al cinema
vuol dire che non dormiamo
sullo stesso letto
né abitiamo nella stessa casa
vuol dire
che non possiamo toccarci,
sentirci, baciarci
vuol dire
che non possiamo discutere
per poi riconciliarci
né smarrirci
in questo angolo
per ritrovarci
nel prossimo
dire che viviamo
a migliaia di chilometri
vuol dire, anche
che è sera
fa freddo
e questo
non è neanche una metafora.

Traducción: Gaby Metón y Roly
 

Publicado el 16 de Enero, 2008, 20:56

flores amarillas

una plantita
de tallo largo
hojas verdes, brillantes
y flores muy amarillas
ha crecido en el piso
de la terraza

tarde o temprano
hasta las superficies
más duras, frías
impenetrables
revelan algún signo
de vida

Paula Aramburu, diciembre 2007

Publicado el 3 de Enero, 2008, 18:41

dublin

esta vez no habrá postales
de Irlanda o de Italia
ni cartas con aviso de retorno
no habrá encomiendas
llevando desde aquí
hasta allá
fotografías, poemas
sahumerios de vainilla
y maderas de oriente
o tarjetitas de cartulina verde
con letras de imprenta
diciéndote cuánto te quiero
te extraño, te espero
en fin, lo de siempre
esta vez
tampoco tendré sueños
que me anuncien
la fecha de tu llegada
o de tu partida
ni los nombres de las calles
el día, la hora
en que volveremos
a vernos
esta vez
ahora sí
sólo esta carta
en un cajón de la mesa de luz
esta última carta
que nunca te enviaré
que nunca leerás

Paula Aramburu, 02/01/08

Publicado el 25 de Noviembre, 2007, 19:50

tierra agrietada

no hacés más que hablar
del calor, la humedad
la vida nocturna de una isla
que me es extraña
y de su gente desconocida

en verano
miles de extranjeros recorren
descalzos sus calles de tierra y arena
y desde la noche a la mañana
hacen de ese pequeño lugar
un lugar aún más pequeño
más vacío
un desierto

no hacés más que hablar
de esos kilómetros
que te separan de tus padres
tus amigos, de mí
de vos
es cierto
cada día que pasa
la distancia
parece hacerse más larga
más ancha, inalcanzable

no hacés más que hablar
también
de tu costumbre
a extrañarme y buscarme
en alguna lejana esquina
como lo hago yo aquí
siempre esa estúpida esperanza
de encontrarte en alguna esquina
y esto no es una mala letra de tango
ni un bolero de los años '50
es sólo lo que nos pasa
lo que nos duele
lo que callamos

no hacés más que hablar
en definitiva
de esos largos días calurosos
o lluviosos y fríos
cuando el clima es lo de menos
es el estado de soledad
lo que no cambia

Paula Aramburu, septiembre 2007

Publicado el 21 de Noviembre, 2007, 23:32

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los autos, los camiones
las estaciones de servicio
proyectan sus luces rojas
amarillas, blancas
contra la ventanilla
del colectivo

desde el este
una tormenta
avanza en silencio

ya no podré dormir

a mitad del pasillo
una lucecita color carmín
y un martillo
me indican la salida
de emergencia

Paula Aramburu, noviembre 2007

Publicado el 31 de Octubre, 2007, 21:01

siesta

el agua del aire acondicionado
repiquetea insistente
sobre el alero
tus dedos
sobre mi espalda
siguen a la perfección
el ritmo de su caída

nada sabemos ya
sobre el devenir del agua
apenas si podemos presentir
a dónde derivará
el sutil movimiento
de tus dedos

Paula Aramburu, octubre 2007

Publicado el 28 de Septiembre, 2007, 21:10

  Hace veintidos días que estoy sin teléfono (y por lo tanto sin conexión a Internet), y a punto de iniciar una demanda judicial a Telecom, no sin antes haber hecho tres reclamos al 114, enviarles una carta documento, y denunciarlos ante la CNC. Pero esto de estar tanto tiempo incomunicada, hizo que me decidiera, asique a partir de hoy, tengo "la verdadera banda ancha" (de nada, Fibertel) y aquí estoy, again. Y son tantas las cosas que tengo para subir, que no sé por dónde empezar... leí Ese amor, de Yann Andrea (compañero y amante de Marguerite Duras desde 1980 a 1996, año en  que ella muere), releí Confesiones de Escritores, una serie de entrevistas a poetas que editó hace años The Paris Review (alucinantes), y acabo de terminar El último encuentro, de Sandor Marai. Hace mucho que una novela no me conmovía de esta manera, no podía parar de leer, y Uds. no pueden dejar de leerlo. A tal punto que faltándome la última página, me fui a comprar La mujer justa, que empecé hoy, con la felicidad de saber que aún hay muchos libros de él por leer. También estuve escribiendo bastante, seleccionando poemas para la lectura en el XV Festival Internacional de Poesía que se hará en Rosario del 3 al 6 de octubre en el Bernardino Rivadavia (leo el miércoles a las 19:00 hs y les aseguro que ya me empezaron a temblar las piernas!)... todo esto además de trabajar mucho toda la semana, ir al gimnasio, intentar hacer dieta, etc. Para retomar el ritmo, les dejo este poema.

cuento los días
y ya suman veinticuatro
sin recibir ninguna noticia
no hay mails, ni postales
ni cartas en el buzón
tampoco hay mensajes en el teléfono
veinticuatro días
sin escuchar
los tonos de tu voz
tu risa, o tu tristeza
pensando qué sentirás
cómo estarás
imaginando
dónde
o lo que puede ser peor
con quién
veinticuatro días
y no horas
sintiendo como
minuto a minuto
mi corazón
se achica, se estremece
se contrae
hasta convertirse
en esta pasita de uva
deshidratada
seca
sin vida

Paula Aramburu, septiembre 2007.

 

Publicado el 15 de Septiembre, 2007, 22:32

route 66

un auto
la ruta
y la fuerza
del viento
estrellando
mariposas amarillas
contra el espejo

* * *

todo pasa
el tiempo
los años
la lluvia
los autos
la ruta
el dolor
la vida
también
vos

* * *

cajas, cartones
latas vacías
vidrios, jeringas
bolsas de poxi
papeles, pañales
restos de comida

al costado de la ruta
un cartel:
prohibido arrojar basura

Paula Aramburu

Publicado el 3 de Septiembre, 2007, 15:36

big ben

caían en las calles
como hojas de otoño
blancos, pálidos
como la primera nevada
uno a uno
como pétalos negros
como moscas intoxicadas

iban cayendo a la salida de los subtes
sobre la cinta sin fin de las escaleras mecánicas
en los bancos de las plazas

se detenían de un golpe seco, agudo
doloroso
y caían
a la entrada del Big Ben
o en la terraza de la Torre Eiffel

caían en las calles
en silencio
a la salida de los bares
en los baños de los aeropuertos
y hasta en los jardines botánicos

iban cayendo
uno a uno
de un solo golpe
secos
astillados
como huesos

Paula Aramburu, basado en la película "It´s all about love", dirigida por Thomas Vinterberg, director de "La celebración" y creador junto a Lars Von Trier del Dogma 95 (aunque esta película se encuentra en sus antípodas, es súper interesante). Actúan Joaquin Phoenix, Claire Danes y Sean Penn. Se estrenó en Argentina en septiembre de 2004, con el nombre "Todo por amor".

Publicado el 24 de Agosto, 2007, 17:34

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nada parece detener
las bajas temperaturas ni
la tala obscena
de los bosques del norte, del sur

los árboles quedarán a oscuras
desprotegidos, desabrigados
sus ramas
se quebrarán con dolor
y nuestras raíces
se encontrarán sin tierra
a la cual abrazarse

nada parece detener
el frío, el viento
las sequías
los siento avanzar
lentamente
y en silencio
con profunda determinación

septiembre
y su tibieza
nos miran de lejos

Paula Aramburu, agosto 2007

Publicado el 14 de Agosto, 2007, 22:12

corazón

mi corazón
ya no tiene 
su ritmo habitual
su sonido
no es el mismo
y tampoco late
con la misma intensidad

creo que mi corazón
ha perdido
un latido

Paula Aramburu

Publicado el 2 de Agosto, 2007, 0:21

  carretera     

decir que vivimos
a miles de kilómetros
no es metáfora
es decir
que no podemos
tomar un café juntos
ni salir a cenar
mucho menos ir a un cine
es decir que no dormimos
en la misma cama
ni habitamos la misma casa
es decir
que no podemos tocarnos
olernos, besarnos
es decir
que no podemos discutir
para después reconciliarnos
ni desencontrarnos
en esta esquina
para reencontranos
en la próxima
decir que vivimos
a miles de kilómetros
es decir, también
que es de noche
hace frío
y esto
tampoco es metáfora

Paula Aramburu, julio 2007

Publicado el 26 de Julio, 2007, 20:29

    El lunes tuve el placer de leer algunos de mis poemas junto a los poetas Lisandro González (segunda lectura que compartimos) y Julián Sinópoli (primera vez que lo escuchaba, lamento que haya leído tan poquito, me quedé con ganas de más!). El Ciclo se hace todos los lunes en un bar precioso que está en pleno centro de Rosario. Y después de la lectura, hay un músico invitado. Esta vez nos acompañó Daniel Chazarreta (una maravilla lo que hizo con esa guitarra). Fue como estar en el living de mi casa, rodeada de amigos. La calidez con la que me recibieron, el respeto, el silencio, la escucha atenta, las buenas críticas y el cariño recibidos, qué más puedo pedir? Allí estuvieron Vero (cuánto aprecio tu comentario, genia!), Pilar, Pablo C., Lili, Lisandro (vino de Israel, pueden creerlo?), Juan Pablo, Horacio, Guillermo, Gervasio, Héctor ("vos sos una tapada, una de las humildes del grupo", me dijo), y mi mamá, siempre cerca, acompañando, apoyando mis proyectos (y espero no estar olvidándome de nadie!!). Y esos mails que llegaron desde lejos... una caricia para mi corazón. Gracias, gracias a todos!!! Y un agradecimiento especial a Alejandra y Leandro por la invitación, por el esfuerzo y las ganas con las que sostienen este Ciclo, por el "todo a pulmón", por la fe en lo que escribo, por la continuidad, y futuros encuentros.

Al terminar, alguien se acercó y me pidió que publicara este poema, acá va...

Sueño

anoche vi cómo de mis brazos
florecían enormes jazmines
blancos
como si mi cuerpo
fuera un jardín
o un cementerio

Paula Aramburu

 

Publicado el 21 de Julio, 2007, 20:47

mar

como un pez
fuera del agua
doy bocanadas
de aire
aleteo fuerte
contra el piso
y grito
grito
grito
en silencio

pero el aire no
entra
no pasa
no alcanza

Paula Aramburu

Publicado el 18 de Julio, 2007, 21:43

   Hace 13 años y unas horas, a las 9:53 de la mañana, una bomba volaba en mil pedazos la Sede de la Amia de la ciudad de Buenos Aires (Asociación Mutual Israelita Argentina), institución judía que brinda asistencia social. 85 personas murieron y 300 resultaron heridas. Hoy, a 13 años de este atentado, aún no se ha podidio saber quiénes son los responsables. A veces me avergüenza, me da bronca, me duele vivir en un país así, en el que la justicia parece nunca llegar a tiempo.

Siete años atrás escribí este poema. Ha pasado mucho tiempo, y si bien creo que ya no escribo de este modo, no podría cambiar nada en él. Así salió. Así queda. Se llama "Voces desiertas". Nunca pudo salir en la "Antología", pero por lo menos, el título encontró su blog.

Llora el cielo bajo el silencio
un mar de aguas secas
un mar
de sangre negra que duele y se vuelca
sobre la tierra muda
sin padre sin hijos sin nombre.

Llueve el cielo lágrima tras lágrima
un mar de aguas muertas
aguas rojas que caen
tristes
en la recta circular de las heridas.

Escucho el eco de las voces de los
niños
escucho el horror que lloran los brazos
de una madre
sin hijo sin casa ni espejos
escucho todavía escucho
los gritos que surgen
sordos por entre
las paredes derrumbadas
y escombros cenicientos
que surgen sordos
por entre los cuerpos
por entre la sangre de los huesos
de los cuerpos
por entre los restos de los
cuerpos deshuesados.

Son tus manos gemidos azules sin tierra
y caminos bifurcados en la niebla
son mis noches blancas.

Lloro el silencio de tu cielo
de tu sangre
de tus cuervos.

Lloro la tristeza de tu nombre
sin Nombre
lloro escombros y sepulturas
estrellas y cruces

Lloro seis veces
seis años

ochenta y cinco voces.


Paula Aramburu, 18/07/00

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